Túcume: Propuesta radial desde las audiencias
Desde el
reconocimiento de la importancia de los procesos comunicativos en el ámbito de
la construcción social y de la aplicación de estrategias que fomenten y
fortalezcan las dinámicas de interacción. Se pretende reflexionar para nuestro
estudio de capacidades participativas de los pobladores de Túcume, datos que
den valor a las propuestas que se hacen desde las radios de la localidad, con
la finalidad de intentar rescatar lo más valioso del pensamiento humano y
cultural de la comunidad tucumana de la región Lambayeque. Pretendemos proponer
una programación dependiente de su población y aplicando al desarrollo del
mismo.
Túcume con una extensión de 89.74 km2,
es una tierra llena de tradiciones, costumbres, riquezas arqueológicas y de invaluable
historia, donde sirve como ventana de conocimiento de la herencia de nuestro
pasado peruano. Existen 3 pueblos jóvenes, un pueblo capital, 13 caseríos, 2
anexos, una
cooperativa agraria y unidades agropecuarias. La
población tucumana es de 22.722, según los últimos datos de la INEI, cuyo
predominio radica en la zona rural.
La dinámica
del morador rural, suele comenzar a las 4 y treinta de la madrugada. Los adultos
mayores sacan a pastear a su ganado y dan vuelta a su chacra en tiempo de
cosecha, mientras sus mujeres ordeñan las vacas; por otro lado, los peones
cargan sus viandas con el desayuno recién preparado, hasta el medio día que
regresan. Las niñas y adolescentes, ayudan con las labores de la casa de
acuerdo a sus edades, así como se dedican a sus estudios; con los varones pasa
lo mismo apoyan a papá cuando lo necesite, en paralelo realizan sus tareas
escolares, técnicas o universitaria. En el campo, el día termina a las 9 de la
noche, las mujeres ven la teleserie de moda y los hombres adultos están al
tanto del noticiero central.

El pueblo capital, ubicado en la zona urbana no es diferente en sus costumbres al del rural, la diferencia varía de una hora, al inicio como al final del día. En esta parte del distrito se concentran representantes de la comunidad organizada, el municipio, asociaciones civiles, instituciones educativas, miembros de la parroquia, danzantes, artesanos, empresarios, transportistas, el museo de Sitio de Túcume. Esté último, con mayor interés en la revaloración de sus riquezas arqueológicas, historia y cultura, con participación constante a nivel local, regional y nacional e internacional para el beneficio de su comunidad.
Para
continuar con la visión de desarrollo que tienen en común todos estos grupos
sociales organizados gracias a sus capacidades y a la asistencia del museo,
pretendemos que para la supervivencia de la cultura y del espíritu tucumano,
poner a disposición una radio que si bien es cierto es comercial, tiene
iniciativas de organizaciones colectivas que pretenden también un acercamiento
no solo a mayor cantidad de oyentes, sino a una calidad de los contenidos y los
programas que repercutan y representen a sus comunidades dentro de la solución
de conflictos y el apoyo a solucionar sus conflictos internos, a educar y formar
en la juventud y niñez. quiere tener una práctica comunitaria, social.
La radio destaca la necesidad de cooperar con el Estado y la comunidad para superar las situaciones de emergencia o calamidad pública, prevenir la accidentalidad, realizar campañas educativas, ecológicas y de sanidad. Y, por último, los medios tienen responsabilidad de servir como agentes de convivencia pacífica, con un equilibrio informativo y una consulta rigurosa de las fuentes. (COMUNICACIONES, 2004, pág. 21)
El contenido
de la radio responde a las costumbres y realidad de la audiencia por eso a través
de la radio se puede hacer cultura. Según López: “Cultura no es otra cosa que
la adecuada relación que establecemos con nuestro entorno. Mejor sea la
relación, mayor será la cultura. Si yo vivo en zona tropical y levanto una casa
de madera sobre palafitos para evitar la humedad y los insectos, estoy
respondiendo bien a mi realidad. Si vivo en la sierra, la construiré con viejos
muros de adobe para guardar el calor del día durante las noches heladas. (2013,
p. 14). Una programación que se adecúa a la vida de la población genera
identidad para la comunidad cultural.
La participación en la radio se ve dependiendo de la visión que tenga la radio, en una radio comercial como es el caso de radio Sabor, de Túcume, se puede decir que la única forma es a través de los saludos, pedidos musicales o anuncios como funerales, por ejemplo. Parte de la programación tiene que ver mucho con hacer que la audiencia se escuche a sí misma, desde sus inicios el fin de la radio ha sido el de, ser un parlante de las voces populares. Por ello la programación debe incentivar a la expresividad de su audiencia. Por ello la labor de programar supone el diseño constante de estrategias comunicativas que capten a la audiencia y se introduzca en nuevos nichos.
La creación
del contenido es para nosotros la base para la construcción de saberes, a partir
de la cultura de la población, puesto que nuestra audiencia es parte de ella. El
hecho de que el contenido provenga de la población genera identidad y
reconocimiento. Es decir, a través de la participación. (Bowman & Chris) En
las formas participativas, la confianza es construida de la base hacia arriba. Un
individuo anónimo entra al ambiente sin reputación y la mayoría gana la
confianza de otros a través de su comportamiento y a través de la información
que suministra. A través de la clasificación y calificación del contenido y de
sus creadores, varias comunidades en línea exitosas han usado sistemas de
reputación para ayudar a mantener la calidad de las discusiones y el contenido.
(Nosotros en el medio, p. 45).
https://drive.google.com/open?id=1ppR34gbNHA6s-73E6HlAWZuq3CV6jGRp
VÍDEOS ILUSTRATIVOS
REFERENCIAS
La programación y la audiencia
El contenido
de la radio responde a las costumbres y realidad de la audiencia por eso a través
de la radio se puede hacer cultura. Según López: “Cultura no es otra cosa que
la adecuada relación que establecemos con nuestro entorno. Mejor sea la
relación, mayor será la cultura. Si yo vivo en zona tropical y levanto una casa
de madera sobre palafitos para evitar la humedad y los insectos, estoy
respondiendo bien a mi realidad. Si vivo en la sierra, la construiré con viejos
muros de adobe para guardar el calor del día durante las noches heladas. (2013,
p. 14). Una programación que se adecúa a la vida de la población genera
identidad para la comunidad cultural.
La
programación de la radio se convierte en el eje que marca los tiempos en el
reloj de la vida cotidiana de la audiencia, pero no se pretende imponer una rutina
a la población sino más bien hacer una programación basada en los hábitos y costumbres
de esta. Al respecto Buenaventura () dice:
La
programación asume un ritmo y su estructura temporal evidencia una lógica y
supone definiciones alrededor de la vida cotidiana. La programación radial
parece que estuviera ahí para recordarnos la continuidad, la recomposición, la
constancia, la seguridad, la rutina salvadora. (…) la programación se
constituye en el gran reloj público de una ciudad (…) siempre ahí, recordándonos
a qué horas entramos a trabajar, a qué horas debemos almorzar, volver a casa,
rumbear. Sin embargo, la programación también se convierte en una herramienta
poderosa para impartir nuevo contenido entre la audiencia, porque tampoco se
pretende aislar a la población sino más bien hacer un intercambio cultural a
través de la introducción de contenido generado por las culturas externas. Una manera
de reconocer la cultura en el interior y compararla con otras. (p. 2)
La participación en la radio se ve dependiendo de la visión que tenga la radio, en una radio comercial como es el caso de radio Sabor, de Túcume, se puede decir que la única forma es a través de los saludos, pedidos musicales o anuncios como funerales, por ejemplo. Parte de la programación tiene que ver mucho con hacer que la audiencia se escuche a sí misma, desde sus inicios el fin de la radio ha sido el de, ser un parlante de las voces populares. Por ello la programación debe incentivar a la expresividad de su audiencia. Por ello la labor de programar supone el diseño constante de estrategias comunicativas que capten a la audiencia y se introduzca en nuevos nichos.
La creación
del contenido es para nosotros la base para la construcción de saberes, a partir
de la cultura de la población, puesto que nuestra audiencia es parte de ella. El
hecho de que el contenido provenga de la población genera identidad y
reconocimiento. Es decir, a través de la participación. (Bowman & Chris) En
las formas participativas, la confianza es construida de la base hacia arriba. Un
individuo anónimo entra al ambiente sin reputación y la mayoría gana la
confianza de otros a través de su comportamiento y a través de la información
que suministra. A través de la clasificación y calificación del contenido y de
sus creadores, varias comunidades en línea exitosas han usado sistemas de
reputación para ayudar a mantener la calidad de las discusiones y el contenido.
(Nosotros en el medio, p. 45).![]() |
| Actual logotipo de la Radio Sabor 97.9FM - Túcume |
PROPUESTA DE PAUTA HORARIA
PROPUESTA DE PAUTA MUSICAL
https://drive.google.com/open?id=1ppR34gbNHA6s-73E6HlAWZuq3CV6jGRp
VÍDEOS ILUSTRATIVOS
REFERENCIAS
- Comunicaciones, M. D. (2004). Políticas públicas para radio difusión en Colombia. Cuadernos de la política sectorial Nº 3, 25.
- Buenaventura J. La programación radial: Palimpsesto y mapa de la cultura urbana contemporánea. (p. 2). Recuperado de: http://dialogosfelafacs.net/wp-content/uploads/2015/26/26-revista-dialogos-programa-radial-palimpsesto-y-mapa-de-cultura-urbana.pdf
- Bowman S. & Chris W. (2003). Nosotros en el medio. Recuperado de: http://www.hypergene.net/wemedia/download/we_media_espanol.pdf
- López V. Manual urgente para radialistas apasionados. CAP.3 Lenguaje de la radio. P.14. Recuperado de https://radialistas.net/manual-urgente-para-radialistas-apasionadas-y-apas/






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